Comparar sin hacerse trampas

Potencia, energía, territorio, coste y emisiones puestos al servicio de una comparación honesta.

Dos titulares, dos trampas

La misma palabra puede significar cosas distintas

«Esta planta ocupa menos terreno». «Esta electricidad es más barata». Ambas afirmaciones pueden ser literalmente ciertas y, aun así, no bastar para tomar una decisión bien fundamentada, porque las palabras «terreno» y «barata» esconden definiciones muy distintas según quién las use y con qué intención. El terreno ocupado por una instalación puede medirse como la parcela exclusiva realmente impermeabilizada, como el área total del proyecto incluyendo la separación necesaria entre turbinas o hileras de paneles, o como la superficie que en la práctica sigue siendo compatible con otros usos —pastoreo bajo paneles solares elevados, agricultura entre turbinas eólicas— mientras alberga la instalación. El precio de la electricidad, a su vez, puede referirse al coste de construir una planta completamente nueva desde cero, al coste de operar una planta ya amortizada hace años, al precio mayorista de una hora concreta del mercado eléctrico, o a la factura final que paga un hogar, que incluye además costes de red, impuestos y márgenes comerciales que nada tienen que ver con el coste de generación en sí. Y la emisión de gases de efecto invernadero puede contabilizar solo lo que sale por la chimenea durante la operación, o el ciclo de vida completo, incluyendo la fabricación de los equipos, la extracción del combustible y el desmantelamiento final.

El coste nivelado de la energía: útil, pero incompleto por diseño

El coste nivelado de la energía (LCOE, por sus siglas en inglés) es la métrica más citada para comparar tecnologías de generación eléctrica entre sí: resume, en una sola cifra de coste por megavatio-hora, la inversión inicial, el combustible, el mantenimiento y el desmantelamiento de una planta a lo largo de toda su vida útil, dividido entre toda la energía que se espera que produzca. Es una herramienta genuinamente útil para comparar tecnologías entre sí en igualdad de condiciones, pero tiene una limitación estructural importante: no dice nada sobre cuándo se produce esa energía ni sobre qué necesita el sistema eléctrico en ese instante concreto. Una fuente de generación variable —solar, eólica— aporta energía cuando el recurso natural está disponible, no necesariamente cuando la demanda la necesita; una fuente gestionable —gas, hidráulica con embalse, nuclear— puede, en cambio, responder según su propio diseño y disponibilidad de combustible, con más o menos flexibilidad según la tecnología concreta. Por eso una cifra aislada de euros por megavatio-hora, por bien calculada que esté, nunca decide por sí sola cómo debe diseñarse un sistema eléctrico completo: ese sistema también necesita redes de transporte, almacenamiento, interconexión con otras regiones, capacidad de predicción de la demanda y del recurso renovable, y mecanismos de demanda flexible que se adapten a la disponibilidad real de generación.

Comparar servicios equivalentes, no solo tecnologías aisladas

Producir electricidad de forma útil no consiste simplemente en sumar la potencia instalada de placas solares o turbinas eólicas: la red eléctrica tiene que equilibrar oferta y demanda en todo momento, segundo a segundo, y ese equilibrio es en sí mismo un servicio que hay que prestar, no un efecto secundario automático de tener suficiente potencia instalada en el papel. El factor de capacidad —la fracción de tiempo real en la que una planta produce electricidad a su potencia máxima nominal— varía enormemente entre tecnologías, y confundir potencia instalada con energía realmente producida es uno de los errores de comparación más comunes y más fáciles de cometer sin darse cuenta.

Lista de control antes de compartir una comparación

  • ¿Habla de potencia instalada o de energía realmente producida?
  • ¿Incluye construcción, combustible, mantenimiento, desmantelamiento y gestión de residuos, o solo la operación?
  • ¿Compara plantas nuevas con plantas existentes ya amortizadas?
  • ¿Cuenta red, respaldo, almacenamiento y limitaciones de producción cuando son relevantes para el sistema completo?
  • ¿El territorio contabilizado es exclusivo o admite agricultura, pastoreo o cubiertas ya construidas?
  • ¿La cifra es un promedio mundial o describe un lugar y un clima concretos?
  • ¿Qué año, qué tasa de descuento financiero y qué vida útil del equipo se han supuesto para el cálculo?

Un criterio práctico

Empieza por reducir la demanda evitable; después elige tecnologías de bajo impacto adaptadas al recurso local disponible; conserva diversidad tecnológica y flexibilidad del sistema; y mide resultados reales, no solo proyecciones. La mejor combinación de tecnologías para una isla aislada, una ciudad densa y una región de industria pesada no tiene por qué ser la misma en ningún caso.

Los números, con su origen

El coste nivelado varía por un factor de cinco o más dentro de la misma tecnología

Según el informe Lazard de 2025, la horquilla de coste nivelado de la energía solar fotovoltaica a escala industrial va de 38 a 217 dólares por megavatio-hora, y la eólica terrestre de 37 a 86 dólares por megavatio-hora — un rango tan amplio dentro de la misma tecnología que cualquier cifra única citada sin más contexto es, casi con seguridad, engañosa. Para el resto de tecnologías, la horquilla 2025 es: ciclo combinado de gas 48-109 /MWh,carboˊn71−173/MWh, carbón 71-173 /MWh, nuclear 141-220 /MWh,ygasdepunta(turbinasparaπcosdedemanda)149−251/MWh, y gas de punta (turbinas para \pi cos de demanda) 149-251 /MWh. La solar y la eólica terrestre llevan siendo, según Lazard, la fuente de generación nueva más barata durante diez años consecutivos, aunque en 2025 el coste de la eólica subió con fuerza —un 55 % la terrestre y un 23 % la marina respecto a 2024— por el encarecimiento de materiales y cadenas de suministro.

Fuente: Lazard — Levelized Cost of Energy+, junio de 2025.

El factor de capacidad separa la potencia instalada de la energía real

En Estados Unidos, en años recientes, el factor de capacidad medio fue de aproximadamente: nuclear 92-93 %, geotérmica 65 %, eólica marina 41 %, eólica terrestre 34-36 %, solar fotovoltaica 23-25 %, y carbón 50-80 % según la fuente y el año. El gas natural, usado a menudo para cubrir picos de demanda, tiene un factor de capacidad muy variable, entre el 10 % y el 90 % según el papel que cumpla esa planta concreta en el sistema. Una planta nuclear con un factor de capacidad de 93 % produce, por cada megavatio de potencia instalada, casi cuatro veces más energía real al año que una planta solar con un factor de capacidad de 24 %.

Fuentes: Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA); PNAS — Capacity factors for electrical power generation.

El uso del suelo puede diferir en varios órdenes de magnitud

Contabilizando la superficie total de terreno ocupada por gigavatio-hora de electricidad producido al año, la nuclear ocupa del orden de 7 hectáreas por teravatio-hora anual, la más compacta de todas las fuentes estudiadas; la eólica ocupa 130 ha/TWh/año si se cuenta solo la base física de las turbinas, pero 12.000 ha/TWh/año si se incluye toda la separación entre turbinas —superficie que, en la práctica, sigue siendo compatible con la agricultura o el pastoreo—; la solar fotovoltaica sobre el terreno ocupa unas 2.000 ha/TWh/año; el gas natural ronda las 410 ha/TWh/año y el carbón las 1.000 ha/TWh/año, contabilizando la extracción del combustible.

Fuente: estudio de intensidad de uso del suelo publicado en PLOS One, Land-use intensity of electricity production.

Qué falta en esta tabla

Ninguna de estas cifras es válida sin contexto: el coste nivelado depende del lugar, del año y de la tasa de financiación supuesta; el factor de capacidad depende del recurso natural disponible en cada emplazamiento concreto; y el uso del suelo depende de si se cuenta la superficie exclusiva o la superficie compartida con otros usos. Comparar sin especificar estas condiciones es, precisamente, la trampa que esta hoja intenta enseñar a detectar.

Fuentes

No fijamos una tabla universal: costes, factores de capacidad y mezclas eléctricas cambian con el tiempo y el lugar. Cada hoja de este bloque explica qué variables pedir antes de creer un número.