Energía y tecnología
Centros de datos, redes y dispositivos: lo digital también pesa. Incluye: La nube pesa y Mover personas, no etiquetas.
Lo digital también pesa, y lo que se mueve también
Un clic parece gratuito y un desplazamiento parece resolverse simplemente eligiendo un vehículo, pero en ambos casos hay una cadena física completa por detrás que rara vez se ve desde donde se toma la decisión. Detrás de cada búsqueda, cada vídeo y cada consulta a un asistente de inteligencia artificial hay centros de datos, redes de telecomunicaciones y dispositivos que consumen electricidad de forma continua y que requirieron minas, fábricas y agua para poder construirse. Detrás de cada trayecto hay un vehículo que hubo que fabricar, una infraestructura de carreteras o vías que hubo que construir y mantener, y una energía —eléctrica, fósil o de otro tipo— que hay que producir para moverlo.
El servicio importa más que el objeto que lo presta
En ambos ámbitos aparece el mismo error de fondo: juzgar la sostenibilidad de un objeto concreto —un teléfono, un coche— aislado del servicio real que presta y de cuánto se usa. Un vehículo eléctrico no es automáticamente sostenible por el simple hecho de no tener tubo de escape, igual que un centro de datos no es automáticamente problemático por el simple hecho de existir: lo que determina el impacto real es cuánta gente se beneficia de ese servicio, con qué frecuencia, durante cuánto tiempo, y qué alternativa se está comparando. Este bloque recorre la tecnología digital y el transporte con esa misma pregunta de fondo: no «¿qué aparato es mejor?», sino «¿qué combinación de aparato, uso y frecuencia presta el mismo servicio con menor coste real?».
Temas de esta sección
- La nube pesa
Centros de datos, redes y dispositivos convierten clics invisibles en demanda material y eléctrica.
- Mover personas, no etiquetas
Compara caminar, bicicleta, transporte público, coche eléctrico, combustión e hidrógeno por viaje útil.