Fuentes renovables
El recurso vuelve; la máquina que lo aprovecha no. Incluye: Biomasa — quemar lo que vuelve a crecer y Energía marina — mareas, olas y sal.
El recurso vuelve; la máquina no
El sol volverá a salir mañana, el viento seguirá soplando y el agua seguirá cayendo por gravedad mucho después de que se agote cualquier yacimiento de carbón o de uranio: en ese sentido estricto, estas fuentes son inagotables a escala humana. Pero esa característica del recurso no se traslada automáticamente a la máquina que lo convierte en electricidad. Un panel solar, un aerogenerador, una presa hidroeléctrica o un pozo geotérmico se fabrican con materiales finitos —silicio, acero, cobre, hormigón, tierras raras en algunos diseños—, ocupan un territorio concreto, se degradan con el tiempo y tienen que sustituirse, repararse o desmantelarse igual que cualquier otra infraestructura industrial. Confundir la inagotabilidad del recurso con la inagotabilidad de la tecnología es el error de fondo que esta sección quiere corregir.
Seis máquinas, seis formas de tocar el territorio
Las seis fuentes de esta sección convierten un recurso natural en electricidad de maneras físicamente muy distintas, y cada mecanismo deja una huella territorial y material diferente: la solar fotovoltaica convierte luz directamente en corriente mediante semiconductores; la eólica extrae energía cinética del aire con palas que giran un generador; la hidráulica aprovecha la energía potencial del agua embalsada o en movimiento; la biomasa libera, al quemarla, la energía química que la fotosíntesis capturó hace meses o años, no hace millones de años; la geotérmica extrae calor almacenado en el subsuelo; y la energía marina —todavía la menos madura de las seis— intenta capturar la energía de mareas y oleaje con dispositivos que deben sobrevivir al ambiente más agresivo de todos: el mar abierto.
Difusas por naturaleza, no por diseño
Salvo la geotérmica y en menor medida la hidráulica de embalse, estas fuentes comparten un rasgo físico estructural: la energía que aprovechan llega repartida sobre una gran superficie —luz solar, viento, oleaje— en lugar de concentrada en un combustible que se puede transportar en un camión o un buque. Esa difusión no es un defecto de ingeniería corregible con mejor tecnología, sino una consecuencia directa de cómo la energía solar y gravitatoria llega a la superficie terrestre: por eso captar una cantidad de energía comparable a la de una central térmica exige, casi siempre, muchísimo más territorio de captación. Esa es precisamente la comparación que las hojas de datos de esta sección cuantifican para cada fuente.
Temas de esta sección
- Biomasa — quemar lo que vuelve a crecer
Suelo, cultivos, residuos, humo y el tiempo necesario para recuperar carbono.
- Energía marina — mareas, olas y sal
Prototipos, acero, cables, corrosión, ecosistemas y mantenimiento en el mar.
- Eólica — viento, acero y territorio
Aerogeneradores sin humo, pero no sin hormigón, cobre, paisaje ni mantenimiento.
- Geotérmica — calor bajo nuestros pies
Perforación, agua, gases, sismicidad y calor continuo. Teoría, fórmulas, ejemplos resueltos y aplicaciones.
- Hidráulica — agua, presas y ecosistemas
Obra civil, sedimentos, ríos, electricidad flexible y desmantelamiento.
- Solar — luz, superficie y materiales
Lo que ocurre antes y después de que un panel entregue su primer kilovatio-hora.